El siguiente texto es una traducción literal del anexo libro «The Role of Chiropractic» de Leonard W. Rutherford, D.C
p.p 194-107

Neuroanatomía de la Audición

El nervio acústico u octavo par craneal está hecho de fibras aferentes del oído interno que se pueden dividir en dos tipos;

1)la parte vestibular (o nervio vestibular) es el encargado de mantener el equilibrio y de sus núcleos en el puente de Varolio (también llamado protuberancia anular o puente troncoencefálico), algunas de sus fibras se extienden al cerebelo y otras pasan hacia abajo por la médula espinal para formar conexiones con los centros motores de los nervios espinales y

2) la parte coclear  (o nervio coclear) que es la encargada de que escuchemos. Las fibras de este nervio son bipolares y emergen desde el ganglio espiral situado en el oído interno. Estas células envían una fibra hacia el cerebro en el nervio acústico y la otra parte para terminar en arborizaciones térmicas alrededor de las células de cabello en el órgano de Corti.

El centro acústico del cerebro está localizado en el lóbulo temporal del cerebro. La destrucción de ambos centros acústicos resultará en sordera total, mientras que, si solamente se destruye uno, el resultado será audición dañada unilateralmente. Esto puede ser explicado por el hecho de que algunas fibras nerviosas que emergen de un oído pueden cruzar con los caminos nerviosos y volverse parte del nervio coclear opuesto – algo parecido a lo que ocurre en el quiasma óptico del aparato visual.

El nervio coclear tiene las dos conexiones reflejas en el tallo cerebral y las conexiones corticales a través del lemnisco lateral, medio cuerpo geniculado del tálamo y radiaciones auditorias para las sensaciones conscientes de escuchar.

 

Resultado de imagen de nervio acustico

Es frecuente que aquellos que niegan la ciencia de la Quiropráctica que el nervio acústico no sale de la bóveda craneal y que por ella no puede ser sujeto a interferencia nerviosa resultante de una subluxación vertebral. Es anatómicamente correcto que el nervio acústico está localizado en su totalidad en el cráneo. Sin embargo, hay conexiones a este nervio, de nervios que están localizados en áreas sujetas a interferencia nerviosa resultante de una subluxación vertebral.

De interés particular es el ganglio superior cervical localizado detrás de la vaina carotídea y opuesto al proceso transverso del atlas, axis y la tercera vértebra cervical.

Este es el ganglio más importante de una serie que están unidos unos a los otros por cables nerviosos y colectivamente forman el tronco ganglionar del sistema nervioso parasimpático.

Este sistema se encuentra parcialmente enfrente y a cada lado de la columna vertebral y se extiende desde el ganglio impar enfrente del coxis a el ganglio que rodea la arteria comunicante anterior del cerebro (ganglio de Ribas).

El ganglio cervical superior emite ramas nerviosas que ayudan a formar el plexo carotídeo y las otras ramas del plexo se considera que controlan el flujo de sangre al oído.

Una rama particularmente larga es conocido como el nervio carotídeo interno, el cual acompaña la arteria carótida interna. Al mismo tiempo que la arteria asciende a través de la base del cráneo, el nervio se divide en varias ramas que forman el plexo carotídeo interno. Este plexo le da ramas al nervio timpánico.

Algunos impulsos mentales originados en el cerebro y pasan hacia abajo a través de la médula espinal son capaces de comunicarse con la cadena ganglionar del sistema simpático de la manera en que se comunican las ramas. Las ramas son cortas con conexiones entre las divisiones de los nervios espinales y la cadena ganglionar simpática. Pueden ser considerados como ramas viscerales de los nervios. Existen dos tipos: los ramos comunicantes blancos que pasan de la médula espinal a la cadena ganglionar simpática y ramos comunicantes grises que pasan de las células de la cadena de ganglios simpáticos a las divisiones anteriores de los nervios espinales. Los nervios cervicales solo tienen materia gris conectados a ellos y los nervios torácicos y lumbares tienen tanto sustancia gris como blanca.

Una subluxación vertebral puede interferir con el flujo de impulsos mentales de y a través de la cadena ganglionar ejerciendo interferencia ya sea: en la médula espinal, el nervio espinal o el mismo ganglio. Es completamente posible que estos impulsos tróficos que proveen las estructuras del oído interno y que la interferencia de su flujo resultará en disturbios nutricionales a los cuales provee.

La evidencia neurológica indica que además de las ramas del plexo carotídeo, el oído también es nutrido por la rama timpánica del nervio glosofaríngeo (nervio de Jacobson) y la rama auriculotemporal del trigémino. Cada uno de estos nervios tienen una conexión similar con vías a través de la cadena ganglionar del sistema simpático.

Resultado de imagen de harvey lillard

Este texto ha sido traducido con permiso de familiares del Dr. Rutherford.