La escoliosis es una desviación lateral de la columna vertebral en la línea que forman las vértebras, que en lugar de ser recta tiene una forma de S o de C. Se suele detectar con mayor frecuencia en las chicas y entre los 8 y los 18 años aunque puede darse a cualquier edad.

En el 70% de los casos, la causa es desconocida y es llamada “escoliosis idiopática”, en el 10% es congénito, de nacimiento (malformación de una vértebra…) y en el 20% aparece como efecto de problemas neuromusculares (problemas estructurales).

Los padres deben de estar atentos a ciertos signos como un hombro más alto, una cadera más alta o que la ropa no se ajusta bien. Pueden presentarse dolores de espalda o en las piernas y dificultad para tener una postura correcta que son pasados por alto como simples “dolores de crecimiento”. Si se deja evolucionar, la escoliosis puede ponerse cada vez peor, deformar la columna y afectar órganos vitales como por ejemplo pulmones y corazón. Los tratamientos tradicionales incluyen aparatos de soporte, colocación de varas o barras en la columna por medio de la cirugía o el uso de corsés ortopédicos correctivos, diseñados para frenar el desarrollo de esas curvaturas más que para corregirlas; mientras la quiropráctica busca una solución al origen del problema, reeducando la

columna y cambiando el patrón de funcionamiento de la estructura, para que los resultados sean mejores y más duraderos.

En Quiropráctica Específica

Hay múltiples factores que afectan a la estructura vertebral provocando desalineaciones e interferencias en el sistema nervioso, es decir subluxaciones vertebrales. Cuando existe una escoliosis la probabilidad de que existan subluxaciones vertebrales se dispara. En este caso el objetivo de la Quiropráctica no es tanto corregir la escoliosis en si, sinó las subluxaciones que ésta pueda provocar, por lo que el cuidado quiropráctico en situación de escoliosis es especialmente importante para mantener la columna vertebral flexible y el sistema nervioso funcionando de manera óptima

Estudio sobre la escoliosis idiopática en niños y adolescentes

Objetivo: El ánimo de este estudio es el de demostrar la efectividad del análisis y corrección neuroestructural en dos grupos de jóvenes adolescentes, un grupo A de  14 personas con escoliosis idiopática y un grupo B con curvaturas vertebrales ‘sub- escolióticas’.

Métodos: Se analizaron las radiografías de los dos grupos de pacientes antes de empezar con el estudio y al cabo de dos semanas de correcciones neuroestructurales sistemáticas con una técnica específicamente diseñada para las escoliosis. En el grupo A  se encontraban 14 sujetos en edades de entre 7 y 16 años con un mínimo de 11 grados de curvatura vertebral, mientras en el grupo B se encontraban 22 pacientes de entre 2 y17 años de edad, con una curvatura inferior, de entre 7 y 10 grados.

Resultados: El grupo A experimentó un porcentaje medio de mejoría en sus grados de curvaturas de un 25.96% en una media de 4.75 correcciones totales, mientras el grupo B experimentó una mejoría media del 51.84% en una media de 6.41 correcciones totales. Seis pacientes del grupo B consiguieron una mejoría del 100% comparando las radiografías posteriores!

Los resultados de este estudio indican que:

  • 1. Las correcciones neuroestructurales específicas aplicadas por los quiroprácticos son por sí solas un método de intervención considerablemente efectivo en las escoliosis idiopáticas.
  • 2. Actuar sobre el caso antes de que la curvatura vertebral sea considerable, empezando con las correcciones neuroestructurales cuanto antes, es más efectivo y da más resultados que en los casos en los que el cuidado quiropráctico se ha empezado a posteriori.
  • scoliosis 1