Este es un tiempo del año donde muchas personas se encuentran limitadas por infecciones de las vías respiratorias superiores. Estos síntomas asociados con la eliminación de estas infecciones, puede durar algunas semanas y  ser muy limitante. Muchas personas terminan acudiendo a ver al médico de familia y terminan tomando antibióticos, aunque el médico nunca pide un cultivo para verificar si la infección es de tipo viral o de tipo bacterial.

 

Puede que ustedes no lo sepan, pero el “Libro de Mesa del Practicante” (es decir, según el protocolo médico) claramente establece que NO se deben recetar antibióticos si un cultivo no revela la presencia de una infección de tipo bacterial. Tan solo la última semana, tres personas me han dicho que les fueron recetados antibióticos sin haberse realizado un cultivo previo. Mas del 90% de las infecciones de vías respiratorias son de tipo viral (virus, no bacterias).

 

Una de estas 3 personas me dijo que seguramente el doctor debe haber adivinado ya que definitivamente se estaba sintiendo mejor desde que empezó a tomar el antibiótico. Su fiebre había disminuido, la tos había bajado de intensidad y su energía había empezado a regresar tan solo dos días después de empezar con el medicamento.

Mucha gente piensa que si los síntomas empiezan a desaparecer cuando se toma un medicamento, es la medicina la razón por la que se sienten mejor y que están en camino hacia la “cura”.

 

Debemos de entender que cuando empezamos a ver síntomas, ésto es el cuerpo empezando a ELIMINAR la infección, pero la infección ya estaba antes en estado latente. Una vez que los síntomas aparecen, significa que la sabiduría innata de nuestro cuerpo ha identificado el problema y esta tomando medidas para eliminar el problema.

Ahora pongamos un ejemplo.

Digamos que el cuerpo esta en proceso de eliminar un virus. Se tienen todos los signos y síntomas  (fiebre, dolor de cabeza, letargo, tos, escalofríos, etc). Entonces se introduce un antibiótico al cuerpo (antibiótico literalmente significa anti-vida), pero NO se tiene una infección bacteriológica, que es sobre las que actúa el antibiótico, únicamente se tiene una infección de tipo viral, en la que los antibióticos no tienen efecto.
Debemos  preguntarnos a nosotros mismos cual de estos dos peligros (virus, o antibiótico) es más importante eliminar para nuestro cuerpo. La respuesta, por supuesto, es el medicamento, que es un problema más urgente. Entonces, inmediatamente nuestro cuerpo toma medidas para eliminar el veneno.

Una de las cosas que debe hacer nuestra Inteligencia Innata para lograr esto es tratar de eliminar al virus fuertemente. Como resultado, los síntomas empiezan a desaparecer!

Pero el cuerpo no está queriendo eliminar al virus sino al medicamento, por lo que el virus queda latente (todavía esta en nuestro cuerpo), por este motivo en muchas ocasiones al acabar un tratamiento antibiótico pueden reaparecer la enfermedad.

Desafortunadamente, muchas veces este proceso se interpreta como que el antibiótico nos esta poniendo bien, mientras que es nuestro propio cuerpo el que pone todos sus mecanismos de defensa en marcha para eliminar el antibiótico.

Por favor, no quiero que me malinterpreten, no estoy diciendo que nunca se deben de tomar antibióticos, simplemente estoy diciendo que se deben seguir todos los protocolos para evitar hacer mas daño que bien a el cuerpo y a nuestra sociedad. Numerosos artículos han sido escritos acerca de los “supervirus” que hemos creado y que continúan evolucionando debido al uso indebido de los antibióticos.

Por ultimo, hay que entender que ¡¡las moscas no causan basura!!

Nosotros no veríamos una pila de basura y nos quejaríamos acerca de que las moscas la crearon. Las moscas solo pueden vivir y sobrevivir en un ambiente que es favorable para que se desarrollen.

Tu cuerpo es por sí solo es fuerte y resistente a la mayoría de los estreses que ocurren en el exterior, incluyendo virus y bacterias. Si una infección ha ocurrido en tu cuerpo, esto significa que algún proceso ha cambiado gradualmente el ambiente saludable y resistente en el que vivimos, es decir que abandonando los buenos hábitos estamos creando un caldo de cultivo para que prolifere un agente externo (enfermedad).

Debemos asegurarnos de crear un estilo de vida saludable lo antes posible, incluyendo un ambiente tranquilo, reir lo mas posible, respirar profundamente, mucha agua limpia, una dieta saludable, y equilibrar el movimiento (ejercicio) y el descanso. Por último, pero no por ello menos importante, debemos asegurarnos que nuestro sistema nervioso sea revisado regularmente por un quiropráctico para asegurarnos que nuestra fuerza vital está fluyendo de arriba hacia abajo y de adentro hacia afuera de la mayor y mejor manera posible.